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25 de enero de 2010

Modelos y Embrollos Diferentes

Por Robert Anton Wilson

Cuando un cambio de paradigma ocurre — cuando pasamos de ver las cosas de una forma para verlas de otra — todo nuestro mundo es reconstruido. Todo lo que "sabemos" es lo que se registra en nuestros cerebros, así es que lo que percibes (tu realidad-túnel individual ) está hecho de no otra cosa que pensamientos — como Sir Humphrey Davy notó cuándo él mismo lo experimentó con óxido nitroso en 1819, y como lo notó Buda sentándose en silencio hasta que todos sus características sociales se atrofiaron y se desmoronaron.

La Revolución Copernicana en astronomía, la revolución darviniana en biología, la Relatividad y las revoluciones Cuánticas en la física, todas han sido tan chocantes para aquellos que las experimentaron como la Revolución Inmortalista lo es hoy.

Puedes vivir en la realidad-túnel incrustada en ti por accidente medioambiental o puedes escoger la tuya propia. Puedes experimentar cambios cerebrales tan radicalmente malos como los de Patty Hearst y Rusty Galley, tan trascendentalmente bellos como los de Buda y Jesús, tan epistemológicamente revolucionarios como los de Darwin y Einstein.

Puedes unirte a aquellos que ya han entrado en la Realidad-Túnel Inmortalista, la Realidad-Túnel Scientologista o la Realidad-Túnel Comunista.

Hoy en día abundan diferentes Realidades-Túnel, Abby Hoffman una vez dijo. El aceleramiento evolucionista nos impela al punto donde cada uno tendrá que hacerse responsable de la realidad que aceptemos.

Quince millones de americanos están esperando, con fe, que los Hermanos del Espacio vengan en sus UFOs e impongan la Paz Mundial.

El fenómeno OVNI es el, o un, caso extremo. Generalmente, todo lo que vemos está dentro de nuestras cabezas.

Esto está demostrado por el conocido diagrama óptico encontrado en toda clase de física de cualquier escuela secundaria:

Los rayos de luz del objeto externo se reflejan a través del lente del ojo en la retina, y vueltos al revés durante el proceso. El cerebro gustosamente interpreta el cuadro, y lo vuelve a su posición correcta, y editándole de otras maneras más sutiles.

Esto que pasa con la visión también pasa con otros sentidos. Lo que captamos es lo que se registra en el cerebro. ¿Es esta la respuesta para el famoso koan Zen Budista, "quién es el Ser Divino que hace que la hierba sea verde"?

El cerebro, en su rutina normal programa 100.000.000 de veces por minuto, toma información, edita, instrumenta, organiza, empaqueta, etiqueta etc. toda experiencia "existencial" en crudo.
Y lo clasifica según el Sistema Decimal neurológico Dewey. Este sistema difiere de sociedad en sociedad; De aquí, el relativismo cultural — lo que es real para el esquimal no es totalmente real para un taxista de Nueva York.

Para repasar: Cada individuo tiene un sistema neurológico, o un set, diferente a otros miembros de la misma sociedad. De acuerdo con el relativismo físico de Einstein, y el relativismo cultural de la antropología, llamamos a este "relativismo neurológico".

El vegetariano "no ve" (experiencia) la carne en un gancho en la carnicería de la misma manera que la persona que come carne la ve. El corredor no ve a otro miembro de una carrera de la misma manera que los padres de esa persona lo hacen. Más comúnmente, como el Poeta nos dice: "El Tonto no ve el mismo árbol que el Hombre Sabio ve".

Entre las muchas tareas editoriales del cerebro, ejecutada de manera tan rápida y suave que ni siquiera lo notamos, está la clasificación de percepción de lo "interior" y lo "exterior".
Que este sistema claramente delineado no está de acuerdo con los brutos hechos aprendidos de la óptica y la neurología; Que puede ser abolido completamente, con gran beneficio en términos de comprensión, es algo que aprendemos del tipo de experiencia metaprogramadora designada dhyana en las tradiciones hindús y budistas.

Crowley dice de la experiencia del dhyana:

"En el transcurso de nuestra concentración notamos que el contenido de la mente en todo momento consistiese de dos cosas, y no más: El Objeto (exterior), variable, y el Sujeto (interno), invariable, o aparentemente invariable. Por el logro del dharana el objeto ha sido hecho tan invariable como el sujeto. Ahora el resultado de esto es que lo dos se vuelven uno. Este fenómeno usualmente llega como un tremendo shock."

En nuestras palabras, "la mente" (cualquier cosa que esto sea) y sus contenidos son funcionalmente idénticos. El sistema convencional de clasificar el contenido como "yo" (componente de "la mente") y no "yo" ("lo exterior") puede ser abolido — no sólo a través de la meditación, pero también con la ayuda de ciertas drogas conocidas — y entonces la unidad del campo de la percepción es ahora reconocida. Nos convertimos en Metaprogramadores.

Esto es lo que podríamos esperar de los éxitos de la teoría de campos y la teoría general de sistemas en sociología, antropología, teoría cuántica etcétera. Esto aún llega como un claro shock cuando es experimentado y no sólo al hablar de ello. Cuando "yo" y "mi mundo" (Campo de percepción) se conviértete en uno, "soy transformado" completamente, como en "el fuego de un refinador" ,como dicen los místicos.

Esto suena un poco enigmático para la persona común falta de experiencia en la alteración de sets del cerebro. Prueba este ejemplo: Asumiendo que tú estas leyendo esto en tu propia casa, mira alrededor de tu cuarto. Nota que todo en tu campo de visión — el mobiliario, las pinturas o los pósteres en las paredes, el equipo estéreo o las alfombras o la ausencia de alfombras, TV o no TV, etc.—Es, en cierto sentido, tu creación o co-creation. Tu y/o tu pareja o tus compañeros de habitación escogieron todo lo que hay en el cuarto. Tú también has elegido ése cuarto particular, de los millones de cuartos de este planeta donde tú también podrías vivir. La realidad-túnel de ese cuarto, entonces, en un sentido muy real, ha sido "creada" o "manifestada" por ti, a partir de un universo de posibilidades infinitas.

Meditación silenciosa en un objeto por muchas semanas, como la del monje zen con el buey.

Por supuesto, sólo el más fanático freudiano o budista místico afirmaría que la entera historia de tu vida ha sido de igual manera "elegida" por ti. Pero, detente y piensa un momento: La historia de vida que tú piensas que tienes, la parte que ha sido almacenada en tu cerebro como "memoria," ciertamente ha sido seleccionada. Ni siquiera puedes recordar todo lo que ocurrió en los últimos cinco minutos. Si intentas guardar silencio interiormente (pasivo; no verbal) y adviertes todo lo que esta ocurriendo en tu área por un minuto, seras abrumado por miles de impresiones que no puedes catalogar y ni retener.

Conclusión: Quién tú eres, y lo que tú piensas que eres, es una creación editada y orquestada por tu cerebro.

Todo el mundo que conoces es un "artista" que ha hecho una creación equivalente.

Y estas creaciones son, todas ellas, tan diversas e idiosincrásicas como los estilos musicales de Bach, Beethoven, Rock, Wagner, Vivaldi, Bizet, Orff, Chopin, John Cage, Soul, los Beatles, Harry James, Disco, canciones populares escocesas, cánticos africanos...

En cuanto al universo "fuera de ti": Por supuesto, tú no lo creaste. Pero el universo " exterior" es otra parte de tu cerebro, lo cual ha hecho de sus circuitos un modelo que tú identificas con el universo exterior.

Estos modelos son tan variados y misceláneos como las pinturas de Botticelli, Rembrandt, Van Gogh, Picasso, Paul Klee, Wyeth, Dali, Monet ...

Esto es el sentido de la noción de que la mente y su contenido son funcionalmente idénticos.

Considera esta vieja rima folklórica:

"Vi a un hombre en la escalera, Un pequeño hombre que no estaba allí. Él no estaba allí otra vez hoy; Córcholis, ojalá se fuese."

Este pequeño hombre es un espectro semántico; Él existe sólo en el lenguaje, con todo una vez que el lenguaje le ha invocado casi parece tener sentido desear que él se fuese.

Avances recientes en semántica, semiótica, análisis lingüístico, bases matemáticas, lógica, etc han demostrado que nuestro campo conceptual — nuestro ambiente simbólico — está embrujado por muchos de estos espectros.

Están las paradojas de Empédocles, de las cuales la clásica es:

Todo lo que está dentro de este recuadro es falso

Los teólogos se enfadan con preguntas como: ¿Puede un Dios omnipotente crear una roca tan pesada que él Mismo no la pueda levantar? (Si no puede, no es omnipotente; Y si puede, no es omnipotente.) Los filósofos y los físicos se sienten todavía incomodados por lo que sucedió antes del principio del tiempo. Alguien comentó, "me alegro de que no me guste el coliflor, porque si me gustara, lo comería, y odio esa comida". Alicia en el País de las Maravillas, y cualquier tratado sobre la lógica matemática, proveerán centenares de ejemplos de acertijos mentales similares a estos.

Un dicho zen lo resume todo:

"Pensar que ya no voy a pensar más en ti es no obstante pensar en ti. Déjame entonces intentar no pensar que no voy a pensar en ti "

Bertrand Russell y Alfred North Whitehead trataron de resolver todo tipo de acertijos semejantes con una proposición matemática conocida como la Teoría de los Tipos. Desafortunadamente, fue rápidamente señalado que o (a) la Teoría de los Tipos alude a sí misma, en cuyo caso se limita a sí misma con sus propios términos, y no soluciona todos nuestros problemas semánticos, o (b) la Teoría de los Tipos no alude a sí misma, en cuyo caso hay proposiciones a las cuales no alude, y es otra vez limitada, quedándonos con nuestros problemas.

Estas perplejidades del tercer circuito son de más que una acepción técnica lógica y filosófica. Muchas situaciones en la vida real toman la forma de nuestro ser hechizado por nuestros espectros semánticos. Por ejemplo, la popular novela, Catch 22, trata de un muy real nudo Empedocleano: El héroe puede llegar a escapar de la guerra si puede probar que está loco, pero si trata de hacer esto probará estar cuerdo, ya que está los suficientemente cuerdo como para librarse de una situación peligrosa.

La lógica de el mundo-sueño de Finnegans Wake de James Joyce no está tan lejos de la vida real, tampoco. Un paciente, de origen alemán, en el hospital de St. Elizabeth, no quiere atravesar puertas, explicando "Da fressen mich die Turen". (Las puertas me comerán!). Esto tiene un sentido fonéticamente perfecto, ya que es idéntico en pronunciación a " Dafressen mich die Tieren ". " (Los animales me comerán).

¿Magia de las palabras? ¿Esquizofrenia? La persona común, un no vegetariano, reaccionará positivamente a un "tierno y jugoso filete de solomillo" en el menú; Pero no a "un trozo de toro castrado muerto". Pero las dos expresiones quieren decir lo mismo.

Todos nosotros tendemos a conjugar frases en la forma caricaturizada por Bertrand Russell: " Yo soy consistente. Tú eres obstinado. Él es un tonto testarudo ". (" Yo soy atrevido y original. Tú eres pretencioso. El apesta ". " Yo soy flexible. Tú corres hacia donde sopla el viento. Ellos son una manga de oportunistas ").

Se ha afirmado que la magia de la poesía crea "sapos reales en huertos imaginarios" . Cuando Robert Burns escribe:

"La luna macilenta se sitúa detrás de la ola blanca y el tiempo se sitúa junto a mí",

qué difícil es no pensar que la abstracción "tiempo" se ha vuelto tan real como la ola y la luna física — o el pequeño hombre en la escalera.

Estos casos son simbólicos, pero van más allá de lo lingüístico. Por ejemplo, el famoso inglés que se vestía para la cena todas las noches en su solitaria cabaña tropical no era ningún tonto. Él se mantenía en su burbuja inglesa de realidad del tercer circuito, para evitar ser engullido por la burbuja de realidad de los nativos. Ve lo que le ocurre a Kurz en el "Corazón de las Tinieblas" de Joseph Conrad cuando el túnel africano de realidad aplasta su túnel europeo de realidad.

Sólo se requiere de algunas semanas en prisión para volverse "un convicto," no importa cuál haya sido la definición de ti mismo antes de esto, pero también sólo toma algunas semanas en el Ejército para convertirse en un "soldado".

Estas observaciones son otra elucidación de nuestra anterior declaración de que la mente y su contenido son funcionalmente idénticos. El proceso de simbolización es tal que, una vez puesto en marcha, es prácticamente imposible (sin un conocimiento neurológico delicado) escaparse de una realidad-túnel que uno haya creado para uno mismo o que el ambiente haya impuesto sobre uno.

Kurt Saxon es el autor de libros como "El James Bond del Hombre Pobre", un manual que te dice todo acerca de técnicas prácticas de asesinato y anarquía, y El Sobreviviente, una obra de cuatro volúmenes con la misma temática, donde indica donde adquirir cualquier tipo posible de arma, y la Raíz Podrida, una perorata en contra de Alex Haley por insinuar que la esclavitud fue injusta para las personas negras, y varios libros similares. El Sr. Saxon no ha sido reseñado por las revistas Liberales que deciden cuáles autores son importantes, pero tiene muchos lectores entre las sectas Apocalípticas de extrema derecha.

El Sr. Saxon escribió en 1970s que para 1982 los Estados Unidos serían destruidos casi completamente . Esto es porque el gobierno habría ahuyentado del negocio a los "competentes" por tributación excesiva y subsidiado a 30 millones de "incompetentes" y otros con el Seguro Social.
Este país así se ha vuelto, Saxon dice, " un Disneylandia para tontos ".

En 1982, dijo Saxon, la economía entera se derrumbaría.
"Millones de contribuyentes estarán sin empleo ... Millones que ahora están con Valium u otros tranquilizantes se volverán locos cuando no puedan obtener más. Los adictos a las drogas se apiñarán en farmacias buscando estupefaciente, desbastando todo aquello que no roben" Estaremos indefensos en contra del ataque ruso porque una guerra será incosteable. La única solución, Saxon nos informa, es comprar granjas, hacer el pedido de sus libros sobre cómo matar la gente eficazmente, y almacenar todo tipo de armamento, para oponerse a los "imbéciles y parásitos" que huirán de las ciudades condenadas a la ruina e intentarán robar tus cultivos.

El Sr. Saxon creyó que éstas son predicciones objetivas basadas en "leyes" rígidas de sociología y economía que él aprendió de los escritos de la Señora Ayn Rand.
No consideró que este túnel apocalíptico de realidad en el cual él vivía es de alguna manera una creación artística expresando sus hostilidades y ansiedades emocionales.

John White creía que el eje de la tierra cambiaría de posición en algún momento antes de 1999. Habrá "pérdidas masivas de vida" y la civilización se destruirá casi completamente. La única esperanza que existe, dice, es retirarse a una granja (a la Mr. Saxon) donde probablemente seréis exterminados de cualquier manera pero tendréis alguna ventaja sobre la gente de la ciudad en lo referente a que vosotros no tendréis edificios altos cayendo sobre vosotros cuando el cambio de Polo haga estallar terremotos por doquier. El Sr. White creía que éstas eran predicciones objetivas basadas en "leyes" eternas de karma que él aprendió de gurús y ocultistas diversos. Él no consideraba que el túnel apocalíptico de realidad en el cual él vivía es de alguna manera una creación artística expresando sus hostilidades y ansiedades emocionales.

El Sr. White también creía que muchos UFOs son de hecho demonios, y que después de que el cambio de Posición del Polo nos extermine, la mayor parte de nosotros iremos al Infierno," el cual afortunadamente no es eterno, sino que sólo sin tiempo límite". Si enfrentamos el mundo sin ideas veremos sólo desorden, como el vacío deforme que existía antes de que "Dios" (el intelecto) comenzara a crear un universo (un sistema) en el Génesis.

Una vez que nos convertimos en la "imagen de Dios" creando nuestro propio universo, tenemos un modelo de desorden. El modelo es muy apropiado — no podríamos ser humanos sin él — pero es también muy engañoso cada vez que nos olvidamos de que fuimos nosotros los que lo creamos.

Ninguno de los modelos de realidad discutidos en este capítulo, no importa cuán bizarros puedan parecer a algunos lectores, pueden ser más arbitrarios que el modelo oficial de realidad conocido como realidad consensual, el cual es un promedio estadístico y no tan consensual como parece. Recorred 100 millas en cualquier dirección, y lo consensual comienza a desmoronarse. Viajad 1000 millas y muy poco queda de lo consensual...

"Las personas de la tierra son islas", dijo Clement Atlee, "gritandose unos a otros sobre océanos de malentendidos". Cada isla es un túnel de realidad aparte creado por (a) nuestra cultura, (b) nuestra subcultura y (c) por el fabricante de mitos o artista en cada uno de nosotros que es la totalmente inflexible individualidad que nos hace a ti y a mí egos humanos únicos, unidades no replicables como las hormigas en su nido.

...


Robert Anton Wilson es el autor del "Gatillo Cósmico" (en español "EL Martillo Cósmico"), Schrodinger´s Cat, Sex & Drugs y otros libros. Como el Sr. Saxon y el Sr. White, Wilson no ha sido reseñado por las revistas Liberales que deciden cuáles autores son importantes, pero lo siguen muchos lectores entre ellos amantes de la ciencia ficción, políticos Libertarianos y veteranos de la Revolución de la Conciencia.

Wilson cree que las técnicas de extensión de la vida y las drogas del desarrollo de la inteligencia serán descubiertas en esta década, y estarán ampliamente disponibles para el 2010. Menos radical que el Dr. Silverstein, Wilson no espera que la inmortalidad sea alcanzada hasta la mitad del siguiente siglo — pero él espera que las drogas de extensión de la vida le mantengan en vida hasta entonces (lamentablemente murió sin que esto sea posible).

Wilson prevé que la mayor parte de la humanidad habrá emigrado fuera de la Tierra a ciudades del espacio para el 2028. Él espera que gracias a la inteligencia superior y la obtención de vidas más extensas con respecto a la humanidad de hoy, estos post-terrícolas gradualmente se vuelvan Superhumanos en comparación a nuestro término medio histórico.

Wilson cree que éstas son buenas conjeturas basadas en probabilidades científicas, pero no piensa que haya algunas leyes económicas o kármicas rígidamente garantizadas. Él reconoce que esta realidad-túnel fue generada por su cerebro, que él es el artista que lo creó, y que expresa lo que él espera y desea, así como son también probabilidades científicas. Esta es, y él lo sabe, la realidad-túnel que lo mantiene feliz, creativo, ocupado y lleno de perpetuo entusiasmo.

Ejercicios
1. Usando el cuarto modelo de circuito, intenta adivinar qué huellas específicas crearon la realidad-túnel del Sr. Saxon.
2. Aplícale el mismo análisis al Sr. White y el Sr. Wilson.
3. Aplícale el mismo análisis a Jesús, Hitler, Walt Whitman y a tu padre y tu madre.
4. Escribe una crítica de este capítulo desde el punto de vista del Fundamentalismo Cristiano.


Traducido por Kaosmos
Extraído de Zona de Caos

14 de enero de 2010

Autoamor. Psicología del éxtasis

Austin Osman Spare


Comentario: primera parte.


PRECAUCIONES EN TORNO AL TÍTULO DEL LIBRO.

De partida una observación acerca del lenguaje de Osman. Él aborda la experiencia del “éxtasis” desde la perspectiva de una psicología. Sea o no sea un punto de vista asumido con claridad en su alcance por este hombre, con ello él se sitúa inmediatamente en el lenguaje de la modernidad y su pensamiento se mueve en la inmanencia de una experiencia al interior del círculo mágico de la consciencia, pese al rendimiento, si se quiere, psicoanalítico –que alcanza esferas no autotransparentes de la vivencia– y des-disciplinador que manifiesta como intencionalidad de partida. La paradoja es que cualquier intento tal –es decir, en el último sentido señalado– nos remite enseguida a nuestro ser-en-el-mundo, a la constitución de nuestro ser modelado (“esclavizado” en términos de Osman) por una situación hermenéutica o facticidad imperada por una precomprensión del ser –y con ello de nuestro propio ser– de carácter heredado, aprendido, insuflado por socialización, o como se quiera. La paradoja es, dicho con más precisión, que el proyecto de Osman de partida rebasa efectivamente el ámbito de la psicología por su alcance hermenéutico –y con ello se mueve en una dirección que se desmarca de la modernidad, pese a usar un lenguaje moderno. Si Osman interpreta su proyecto como una psicología, es porque, pese a su intención primaria, queda preso del lenguaje de la filosofía moderna de la conciencia y de la posibilidad que ella abre (y que al hacerlo cierra o resuelve) de considerar la experiencia como un ámbito cerrado en este sentido: inmanencia, singularidad = ensimismamiento, mera vivencia psíquica.

El pensamiento de Osman, pese a autointerpretarse como “psicología”, rebasa el ámbito de la psicología entendida en términos científico-modernos. Por tanto, se trataría de un pensamiento (no “filosófico” en el sentido tradicional… Osman no es ni busca ser un sofós) acerca de la vida humana de carácter ontológico-hermenéutico –en sentido no metafísico, es decir, no moderno. A su vez, de partida me parece que hay que desechar la posibilidad de interpretar el intento de Osman como una “psicología social”, puesto que la disposición de ánimo fundamental es la vuelta a la vida, la vuelta a la experiencia fáctica concreta y su “liberación” respecto de interdictos que resuelven (cierran) el propio ser de la vida humana en cada caso, lo que está muy alejado de la representación científico-sistemática de las relaciones entre la constitución del individuo y la influencia de lo social en tal “proceso”, en términos de una objetivación temática impersonal del fenómeno, objetiva en sentido moderno. El intento de Osman no es teorético, sino “comprensivo” en el sentido de realización-singularización-liberación del despliegue del propio ser, sin dejar de estar “situado”, a partir de una hermenéutica –explicitación, exposición, desenmascaramiento diría el viejo Nietzsche– de los interdictos –como diría el viejo Bataille– que conforman el horizonte de sentido de nuestro mundo, y por tanto, de nuestro habitar en él. Hermenéutica del impuesto cuidado-de-sí o dispositivo de disciplinamiento social, como diría el ya viejo Foucault. Administración del peligroso cauce de la vida, diría yo modestamente.

Frente a este intento, la estructura de la ciencia moderna denominada psicología se torna una caricatura abstracta y con ello menesterosa en cuanto a su capacidad vivencial.

Pero esto a Osman, al parecer, lo tuvo sin cuidado. Para él, por lo menos nominalmente, lo que él hace es psicología. Hasta aquí la observación entonces. Ahora es preciso esperar que se cumpla el círculo de la interpretación: la parte apunta a la claridad del todo, el todo aclarará la parte. No es sino al final de la lectura del libro que cada una de sus partes expondrá su excedencia de sentido. Y todo resultará más oscuro, pero más vivido.

No he leído el libro entero, no tengo idea acerca de qué me espera, esto es todo un compendio de impresiones parciales en el camino, el reflejo del ir-leyendo... eso es lo interesante... seguramente en el curso de la lectura las mutaciones de la interpretación vendrán y sobrevendrán. La partida es la más vaga y arriesgada, la más jugosa.


INTERPRETACIÓN DE LOS CONCEPTOS FUNDAMENTALES DE LA CULTURA COMO DISPOSITIVOS DE ENCAUZAMIENTO DE LA VIDA.

Conceptos fundamentales: Dios, fe, moral, mujer.

Estos conceptos fundamentales son:

CONCEPTOS, entendidos como “formas” (eidos, morfé, disposiciones metafísicas fundamentales del lenguaje interpretado greco-cristianamente como esfera lógico-pura-espiritual de saber sometido a la visualidad: eidenai, eidos, idea, ideal, aspecto-fijo-universal, forma-necesidad-a-ser-cumplida). La modalidad de tesis o a-firmación (poner-firme, rigidez, cerradura) es la CREENCIA. La sumisión de la apertura de ser del hombre a la visualidad fijada por cercos eidéticos es interpretada por Osman como actividad de la “imaginación” (eidos = imago): Osman los nombra como “límites imaginados”. Límite, cerco. Todo cerco tiene el rendimiento de límite-de-algo. En este caso, la intencionalidad del cerco ideal es el “control” de la “expresión” del “deseo”. La ciencia y lo teorético en general es, por tanto, cómplice de tal esclavitud, control o administración: en cuanto generadores de tal formalidad, son el lugar en que se manifiesta esta tendencia al límite como “método” (ya la definición propia de la formalidad de lo teorético es la metáfora visual de la represión: el cuerpo simbólico de la represión… o la represión simbólica del cuerpo).

El condicionamiento, lo cercado, lo esclavizado, es la “expresión” del “deseo”… resonancias de William Blake… y en este punto Osman opera un primer y fundamental exceso al proferir un modo de no proferir eso que se formula ya no como mero deseo, sino más fundamentalmente como el inefable movimiento primario de la vida: KIA…

“Cuanto menos se dice de ello (Kia), menos oscuro resulta” (Osman, p.1).

Dice mi amigo Michel Leroy: “Entonces KIA significa algo que no se puede significar... es a lo que algunos también pueden llamar ‘la vida’, pero eso ya es un lenguaje muy esclavizado”.

Efectivamente “vita”, “hombre”, y muchas otras denominaciones son la carga significativa sedimentada de viejas tradiciones que determinan el fenómeno, que operan explícita o implícitamente como situación hermenéutica, posibilitando el modo de singularizar Kia como acontecimiento de antemano de acuerdo con la cultura y los usos sociales (mundo simbólico sedimentado, consolidado, pre-dominante). Frente a eso, el uso que hace Osman de palabras que sugieren (infinitamente), pero que no dicen nada (nada “en especial”: aspicere, specie, aspectus = eidenai, eidos, idea).

Dicho sea de paso: este intento de liberar el habla de las significaciones eidéticas fue lo que intentó el joven Heidegger, pero aún preso del lenguaje de la “ciencia” fenomenológica… en ese intento se refería el joven Heidegger a la vida humana como un “algo originario” o una “realización fluyente”, o en “Ser y Tiempo” (1927) como el “ser-ahí” caracterizado por su “ser-en-cada-caso” (Jeweiligkeit)… tales expresiones tenían para Heidegger el sentido de “indicadores formales” (formale Anzeige), no categoriales: vacíos de significación sustancial de antemano, dispuestos para ser llenados de significación según la realización fáctica de la vida en cada caso, a cada momento, es decir, para proferir el acontecimiento de la vida… pero en fin, no será sino el viejo Heidegger, el Heidegger crepuscular, el que renunciará definitivamente al lenguaje eidético y será tajante al afirmar el fin de la filosofía y la frágil posibilidad de otro pensar como vuelta al único hablar originario, es decir, el de la poesía –como intento de expresión de una vivencia mística en el fondo inefable (abismal). El arte como lugar de la verdad… en todo caso evanescente: acontecimiento (Ereignis).

Lo curioso es que, así y todo, Osman se ocupa preliminarmente de Kia en el primer apartado de su libro, dedicado a las “definiciones” (!?).

“KIA: La libertad absoluta que siendo libre es lo bastante poderosa como para ser ‘realidad’” (Osman, p.1).

Más resonancias de William Blake: el desencadenamiento de la vida hace de ella algo delirante… de hecho, Blake afirmaba la tangibilidad de sus alucinaciones, fue testigo del funeral de un hada cuyo cuerpo yacía sobre un pétalo de rosa, conversaba y discutía de temas diversos con los espíritus de Milton y Voltaire, etc.

El carácter de acontecimiento de KIA viene dado en este párrafo:

“(…) Kia no es potencial ni manifiesta (excepto en la forma de su posibilidad instantánea) a través de ideas de libertad ni ‘significados’” (Osman, p.1).

Frente a su fijación imaginaria –representación, objetivación (ob-iectum)–, la verdad de Kia no es sino su “posibilidad instantánea”. Kia acontece en el instante, según su propia posibilidad. Es decir: frente a la predeterminación, el primado de la posibilidad; y frente a la representación de la vida como plan reflexivo o estiramiento ante la mirada: el instante de la decisión-lanzada o del lanzamiento decisivo.